REDISEÑO THE NOBEL PRICE

12 / DICIEMBRE / 2018

En la vida es bastante común ver atrás y darse cuenta de haber cometido errores, algunos simples y otros tan complejos que nos persiguen el resto de nuestras vidas, ya saben, son esos fantasmas del pasado que nos acechan día con día y hacen las personas que somos ahora, para bien o para mal, "equivocarse es de humanos" por ahí dicen, pero eso nos da una gran ventaja, aprender del pasado siempre nos permite tener una segunda oportunidad, de corregir el error o enmendar los daños, tenemos la capacidad de equilibrar las cosas, el mejor ejemplo de ello es el de Alfred Bernard Nobel, químico, ingeniero, inventor y fabricante de armas sueco, mejor conocido por inventar la dinamita o por los premios que llevan su nombre, por eso les hablaré del rediseño de THE NOBEL PRICE.

Establecido en 1895, es una galardón internacional que se otorga cada año a personas o instituciones sobresalientes en investigaciones, descubrimientos científicos o con contribuciones a la humanidad, en específico en ramos de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura, Paz y economía. Desde que se fundó su identidad ha tenido bastantes cambios en su identidad, y al parecer este año con fines de adaptación a las nuevas tendencias tecnológicas se rediseñó su identidad corporativa.

Lo que nos muestran es un logotipo, conformado de una fuente negrotesca, en mayúsculas, de cuerpo delgado, cuyas barras van por encima de la mitad, de ángulos y terminaciones rectas, el texto va en tres renglones, es una composición vertical, se nos presenta en color negro, castaño rojizo, azul Turquía, verde cerceta, y amarillo miel, lo que nos expresa elegancia, seriedad, simpleza y algo solemne. De manera técnica, es legible, su simpleza y composición permite que parezca una especie de sello haciendo que sea memorable, no presenta problemas en reproducciones impresas y tampoco en medios digitales pues tiene su variante para cuestiones responsivas, en pocas palabras funciona.

Creo que alguien abrió Word y escribió un texto, pero se tomó el tiempo para elegir una fuente diferente a la "Arial", lo presento como logotipo y cobro mucho dinero por algo que le tomo menos de media hora y con el mínimo esfuerzo, si pensaste todo lo anterior, no estás lejos de la realidad, pero también las apariencias engañan. En efecto es demasiado sencilla la tipografía, para un ojo poco experimentado hasta parece común, pero si tiene sus pequeños detalles que la hacen única pues su gran ventaja es que es una fuente diseñada para la marca, es totalmente original, incluso la fuente es nombrada como "Alfred Regular" y su origen viene de la medalla, se retoma el texto del premio para hacerlo su imagen, ya aclarado esto tiene un mayor sentido y valor, atreviéndome a interpretar un poco más, diría que pretenden expresar la nobleza y sencillez de los premiados, a la vez la sofisticación y elegancia del galardón.

El gran problema con esta identidad es que tiene que ser explicada para que pueda ser apreciada, en este caso es tan simple que llega a ser un poco estéril, le falto más de personalidad, estoy de acuerdo en que salga del encasillamiento del emplear la medalla como isotipo, pero si se va por la ruta de ser logotipo las fuentes deberían ser más expresivas, no digo que se cambie el tipo de tipografía, pero alguna modulación o exageración pudo ser de ayuda. Esperemos que esa fuente sea propia de la institución, pues si esta la posibilidad de adquirirla, será mejor decirle despedirse de la posibilidad de ser única.

Para concluir, se agradece que cada vez se le dé más importancia a la tipografía, pero este tipo de situaciones nos indica que no es un trabajo fácil, requiere tiempo para experimentar, es un tema joven que aun esta en desarrollo y que es poco vista su buen manejo, pero es un avance y si Nobel pudo enmendar sus errores, la identidad también puede ser mejorada con el tiempo.

Muchas gracias por su atención.